Todos sabemos que mientras que los procesos de libre designación y concurso específico de jefaturas no estén resueltos y las personas adjudicadas hayan tomado posesión, más de 120 mesas en los juzgados seguirán vacías, sin nadie que atienda a esos expedientes y causando aún más retraso y anomalías en el normal funcionamientos de los órganos judiciales.
También nos engañan cuando dicen que "los interinos que han cesado podrán recolocarse en las plazas que queden vacantes", como si de un proceso a dedo se tratase. La realidad es que los interinos que han cesado se ven en la cola del paro con la incertidumbre de si la DGJ será capaz de enviar la documentación que les requieren para poder tramitar su prestación.
Mientras la Conselleria de Justicia normaliza lo irregular, los funcionarios no saben a qué atenerse y los ciudadanos serán los primeros perjudicados. Sin mencionar al colectivo de procuradores y abogados.
















